lunes, 2 de junio de 2014
martes, 22 de abril de 2014
Antropoceno, campo climático e hiperestructura
Antropoceno, Campo Climático e
Hiperestructura.
Esta comunicación ocurre a tres niveles
que operan simultáneamente. Podría ser un cuarto el que tuviere conciencia que
ello fuere así.
Ocurre a nivel del habla, porque
la estoy diciendo. Ocurre a nivel escrito, ya que recurre al texto. Ocurre a nivel
de la imagen, porque la estamos viendo.
Y esta imagen a la que refiero –y
de la que hago uso-, no es la imagen común de la visión que reproduce el estar,
la del dibujo, ni aquella de la fotografía serial, sino la de la imagen en
movimiento. Y aunque el cine ya pronto tendrá cien años, las características de
esta imagen en movimiento a la que me refiero, son mucho más recientes. Y aunque
se inscriben de suyo en la época de internet que con la iconósfera se identifica,
responden a las características más contemporáneas de un salto cuántico al
interior de los dispositivos técnicos móviles de captura, procesamiento y difusión, que lograron al
mismo tiempo mejorar sus capacidades y masificarse entre la población,
permitiendo que cada uno dote de contenidos a la comunicación y anunciando –de alguna
manera-, la abolición de las especialidades.
Y es que acá –me lo permito en
honor a la antropología-, no estamos hablando de lo que siempre hablamos, sino
que estamos hablando de lo que no hemos hablado aún. En efecto, la atención de
algunos años acerca del Cambio Climático, la constatación de sus efectos, el
estudio de sus elementos y la reflexión sobre sus impactos, me han llevado a asimilar
la noción de Antropoceno, a proponer la noción de Campo Climático para explicar
su presencia y ahora a considerar que esta doble condición, permite la elaboración
de un concepto que les es común y de las que ambas son dependientes: la
Hiperestructura.
Objetivación de la tecnociencia,
ella misma generadora de una nueva forma de relación entre los humanos y sus
productos, momento de separación de la máquina y la máquina productora de
máquinas, en la cual se transforma, aboliendo de paso la distinción entre
biología y mente, incorporando a su virtualidad concreta la interfase de lo
orgánico y lo inorgánico, pero ¡Ay!... sin permitir aún la superación del sistema
de la esclavitud mundial y sus patrones de acumulación de capital, que
identifican la prehistoria de la humanidad, la Hiperestructura, viene
naturalmente a instalarse como una síntesis de lo que infraestructura
productiva y superestructura ideológica representaron en tanto tesis y
antítesis.
Entendiendo con Marx que no hay
sino una ciencia y esa es la ciencia de la historia, y con Rousseau, que toda
ciencia comienza por confesiones, sin pretender que el mío sea más que un
relato referencial, pero esperando pueda contribuir al conocimiento, digo que entendí
lo que significaba el Antropoceno, cuando expuse en el IX Congreso de Nanotecnología
de Sao Paulo (nov.2012) la relación entre Cambio Climático y un proyecto de
Geoingeniería que usaba nano partículas de óxido ferroso para captura de CO2 a
gran escala en el océano. El año pasado, en el Congreso Latinoamericano de
Sociología, pensando en de que manera el Cambio Climático impacta en las
organizaciones y las personas, acuñé el neologismo conceptual de Campo
Climático, para subrayar espacios invisibles pero gravitantes, de acción y
atracción.
Hoy, pensando en la Adaptación al
Cambio Climático, me permitiré proponer a ustedes la categoría de Hiperestructura.
martes, 18 de marzo de 2014
jueves, 23 de enero de 2014
miércoles, 4 de diciembre de 2013
aquí y ahora (revisitado)
Si no fuera porque la alienación significa exactamente el "no darse cuenta","estar alejado de donde estamos", no habría necesidad de mencionarlo. Si no existiera la alienación (esto es: el MPC: como objetivación mental de la realidad), seguramente no habría ni que decirlo, ni que no decirlo. Pero he aquí, que como "actualización" -o mas bien sincronía-, mientras discuto detalles de imprenta con mis colegas por el artículo que a continuación en cuatro entradas publico en este mismo sitio "Los signos de los tiempos. Por una historia del campo Climático" (LST), que da brevemente cuenta -precisamente- de la sincronía de los "tres mundos" del "Campo" que propongo: ciencia, política y realidad, a saber aquí y ahora: el informe reciente AR5 del IPCC del AR5, el huracán Haiyan (el mas poderoso de la historia) y de la COP19, se publica en el diario de Santiago con grandes titulares, con fotos y "Editorial", que tenemos las más altas temperaturas, que se anuncian grandes incendios forestales y que es urgente tomar medidas... Seguimos con 108 comunas del país en "estado de desastre" por la falta de agua y... y... el agua que es de tod@s, se regala en "Derechos" por el Estado, para que nos sea vendida y ya es toda (90%), de españoles, italianos, árabes & you name it. Todo bien, muy bien.
Los Signos de los Tiempos (LST). Presentación.
Los Signos de los Tiempos
Notas por una Historia del
Campo Climático
Rainer
María Hauser
Profesor Magíster en
Gerencia y Políticas Públicas
Facultad de
Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile
Correo
electrónico: rainer.hauser@usach.cl
RESUMEN
Este artículo propone establecer una relación
sistémica entre los tres componentes de ciencia, política, y “eventos extremos”
a partir de la sincronía creciente de su desigual objetivación. Para ello
consideramos brevemente las principales las conclusiones del 5° Informe de
Evaluación del IPCC y las más que peligrosas tendencias de quiebre entre
gobiernos y sociedad civil que se vivieron en la reciente COP19, en Varsovia,
que junto con poner en serio entredicho los acuerdos internacionales
vinculantes comprometidos para el 2015 que permitirían limitar a 2°C el aumento
global de la temperatura, en un mundo cada vez más golpeado por situaciones
catastróficas, ve reemerger las peores imágenes del fantasma de la oposición
antinómica entre ricos y pobres. También introducimos el concepto de Campo
–como en física- para conceptualizar las metamorfosis de impacto que empiezan a
evidenciar las distintas formas de organización de lo real, a partir del
recalentamiento global.
Sobre el 5º informe de evaluación del IPCC[1]
El día 11 de Noviembre de 2013 ocurrieron tres hechos: empezó la COP 19 en
Varsovia, Polonia, se publicó el Resumen para Responsables de Políticas (Policy
Makers) del AR5 del IPCC, y el huracán Yolanda[2]
asoló las Filipinas, con la mayor violencia registrada en la historia, haciendo
coincidir de extraña manera los “tres
mundos” que configuran la Triple Hélice[3] del
Campo Climático: ciencia, política y realidad. Y si los dos primeros hechos
pudieron haberse previsto, el tercero debió haberse evitado. Esta nota, a su
manera introductoria, refiere brevemente a esta relación global intrínseca.
Por la ciencia, haremos una breve descripción de lo que es el informe de
Bases Físicas del 5º informe de evaluación del IPCC y de sus principales
conclusiones. Por la dimensión de
política, consideraremos al pasar, la situación de los acuerdos de política
internacional de la CMNUCC cuya última reunión (COP19) acaba de terminar el sábado
recién pasado (23.11.21) en Varsovia. Por los “eventos extremos” que hemos
querido llamar “realidad”, ellos se encuentran entre nosotros, como los 20
grados de diferencia de temperatura en un mismo día, las ráfagas de viento que
anuncian la mayor humedad en la atmósfera, la pérdida de glaciares y los
cambios en los patrones hidrológicos, o los intereses que se objetivan en no
verlo. También, como nunca antes, en nuestros programas de gobierno para el
nuevo período.
[1] IPCC, 2013: Summary for
Policymakers. In: Climate Change 2013: The Physical Science Basis. Contribution
of Working Group I to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental
Panel on Climate Change [Stocker, T.F., D. Qin, G.-K. Plattner, M. Tignor, S.
K. Allen, J. Boschung, A. Nauels, Y. Xia, V. Bex and P.M. Midgley (eds.)].
Cambridge University Press, United Kingdom and New York, NY, USA. Aprobado el 27.08.13 y en a red
desde 11.11.13, su publicación definitiva se espera para el 14.01.2014.
[2] Haiyan para el resto del mundo, Yolanda en Filipinas,
que posee nomenclatura propia de
huracanes.
[3] Referencia a la “Triple Hélice” de L. Leydesdorf
(academia, gobierno y empresa: eje y motor del S.XXI)
LST1. IPCC y AR5
Panel Internacional de expertos sobre Cambio Climático. Metodología y praxis
Probablemente, el informe del IPCC sea la obra científica más importante
jamás realizada por la humanidad. En términos ontológicos, porque aborda el
mayor desafío que nunca ha enfrentado la vida en el planeta.
Epistemológicamente, porque remite al esfuerzo colectivo y continuo en el
tiempo, de más de 2500 científicos de todos los países, divididos en tres áreas
interdisciplinarias[1]
que realizan mediciones y actualizan proyecciones y modelamientos sobre los
principales ámbitos de impacto del aumento paulatino de temperatura y
metodológicamente, por la incorporación de tecnología satelital y de punta en
todos los niveles, articulando ciencias exactas y sociales en criterios que
permitan traducir sus avances al lenguaje de la política pública como objetivo[2].
Frente a la evidencia creciente de aumentos de la temperatura y
alteraciones de los patrones hidrológicos, así como de otros fenómenos
perceptibles en distintos lugares del
mundo, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) constituyeron en 1988 el Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).
Los principales productos del IPCC consisten en Informes de Evaluación,
Informes Especiales, Guías Metodológicas y Documentos Técnicos. Cada informe
del IPCC va acompañado de un Resumen para Responsables de Políticas, que se
publica en todos los idiomas oficiales de las Naciones Unidas. Tales resúmenes
reflejan los conocimientos más recientes en la materia, y están redactados de
manera comprensible para los no especialistas.
Los Informes de Evaluación constan
de varios volúmenes, y proporcionan todo tipo de información científica,
técnica y socioeconómica sobre el cambio climático, sus causas, sus posibles
efectos, y las medidas de respuesta correspondientes.
Las observaciones del Sistema climático están basadas en mensuraciones
directas y data obtenida de sensores remotos, como satélites y otras
plataformas. Observaciones precisas con instrumentos a escala global, comenzaron
a hacerse desde mediados del siglo XIX para la temperatura y otras variables,
incorporando instrumental más comprensivo, diverso y preciso a partir de 1950.
Las reconstrucciones sobre el paleoclima, se extienden sobre millones de años y
permiten una visión comprensiva de la variabilidad y cambios de “largo aliento”
en la atmósfera, el océano, la criósfera y la superficie de la tierra.
Nuestra comprensión de los recientes cambios en el sistema climático es el
resultado de observaciones combinadas, estudios de procesos de
retroalimentación y simulaciones de modelo. Se puede decir que con respecto al
AR4 (2007), este informe tiene mejoras sustantivas respecto al detalle y
relaciones entre los modelos y componentes del sistema climático, así como
respecto a la contribución humana a sus cambios. La influencia humana es clara
e inequívoca: proviene de las emisiones de GEI y su creciente concentración en
la atmósfera, la “radiación positiva”, el calentamiento observado y la
comprensión del sistema climático.
- AR5. 2013. “Cambios observados en el Sistema Climático.
De esta manera, el
AR5 en su Informe de Síntesis del Grupo 1, Bases Físicas del Sistema Climático,
establece en definitiva: “El calentamiento del sistema climático es inequívoco
y desde el 1950 muchos de los cambios observados no tienen precedentes en
milenios. La atmósfera y el océano se han calentado, las cantidades de nieve y
hielo han disminuido, los niveles del mar han subido y las concentraciones de
Gases Efecto Invernadero han aumentado”[3].
Como esta nota solo
pretende remitir al lector a la fuente y advertir de su existencia, -por otra
parte ampliamente disponible-, no se ahondará aquí sobre las conclusiones del
estudio, advirtiendo que las conclusiones son globales y que los trabajos de
down-scaling que permitan lograr las precisiones regionales son necesarios,
limitándonos por el momento a repetir con sus autores que de aquí en más, se
tiene absoluta certeza científica, sobre el estado y la evolución de cuatro
componentes esenciales del sistema climático:
1)
Atmósfera:
Es seguro que cada una de las últimas tres décadas
ha sido sucesivamente más caliente que cualquier década precedente, desde 1850.
Es casi seguro (médium confidence) que en el hemisferio norte el periodo entre
1938 y 2012, fue el de los 30 años más cálidos en los últimos 1400 años.
2)
Calentamiento del Océano:
Hay certeza de que el aumento de la temperatura de
los océanos domina el aumento de energía que guarda el sistema climático, dando
cuenta de más del 90% de la energía acumulada entre 1971 y 2010 (high
confidence). Es también virtualmente
seguro que el océano superior (0−700 m) se ha calentado en proporción entre
1971 - 2010, y que posiblemente lo hizo entre 1870 - 1971.
3)
Criósfera:
Se tiene certeza que en las últimas dos décadas,
las capas de hielo de Groenlandia y la Antártica han ido perdiendo su masa en
aumento, que los glaciares se han reducido en casi todos los lugares del mundo
y que la cubierta de nieve primaveral sobre la calota polar Ártica y en el
hemisferio norte, ha decrecido en extensión, también de manera continua.
4)
Aumento del nivel del mar:
Se tiene igualmente
certeza que el nivel del mar ha subido más en el tiempo pasado desde
mediados del S.XIX, que durante los últimos 2.000 años y que esta tendencia se
acrecienta en el tiempo. En los últimos cien años (1901–2010) el nivel del mar
ha subido, globalmente en 0.19 m.[4]
[1] l IPCC consta de tres Grupos de trabajo y un Equipo
especial: El Grupo de trabajo I evalúa los aspectos científicos del sistema
climático y el cambio climático. El Grupo de trabajo II evalúa la
vulnerabilidad de los sistemas socioeconómicos y naturales al cambio climático,
las consecuencias negativas y positivas de dicho cambio y las posibilidades de
adaptación al mismo. El Grupo de trabajo III evalúa las posibilidades de
limitar las emisiones de gases de efecto invernadero y de atenuar los efectos
del cambio climático. El Equipo especial sobre los inventarios nacionales de
gases de efecto invernadero se encarga del Programa del IPCC sobre inventarios
nacionales de gases de efecto invernadero. www.ipcc.ch
[3] Este año, sobre el Artico se midió por vez primera en
la historia 400ppm de CO2. Ahora (octubre) en el observatorio de Mauna Loa, en Hawai, tenemos 393.66 ppm de
CO2 http://co2now.org/ Irreversible.
[4] Aunque no directamente relacionado con el IPCC, sino
como parte de las ONG que abandonaron UN en protesta durante COP19 y porque
allí fue presentado, cabe destacar el “nuevo” aporte de investigación que
relaciona –en terrible sinergía marina-, el aumento de temperatura, la
acidificación y la desoxigenación de los océanos. www.oceanunderstress.com. Efectos en la alimentación
del mundo.
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