jueves, 20 de mayo de 2010

viernes, 9 de abril de 2010

DOH 05 de Abril 2010


Con nutrida asistencia de profesionales de la Dirección de Obras Hidráulicas e invitados de la CNR, los profesores Francisco Meza, Sebastián Vicuña y Oscar Melo, del Centro de Estudios Globales de la UC, nos expusieron tres estudios que dan cuenta de los impactos del Cambio Climático en la agricultura chilena. Invitados por el grupo de Aquastat, de la DPR, los profesores presentaron las conclusiones de sus investigaciones relativas a Riego y Cambio Climático, realizadas para ODEPA de acuerdo a modelaciones de simulación hidrológica, así como el estudio "Estimación del Cambio Climático en el impacto Socioeconómico en la Silvioagricultura", hecha por mandato del Consejo de Cambio Climático y Agricultura.

La necesidad de contar con desarrollos que permitan proyectar regional y localmente un modelo hidrológico integrado, el cambio eventual en los usos del suelo y las modificaciones en los rendimientos agrícolas, así como la importancia creciente de contar con Embalses que puedan responder a las exigencias que suponen las variaciones hidrológicas a causa del Cambio Climático en los próximos años, fueron temas que dieron origen a la rica conversación que siguió a las presentaciones. Se acordó continuar em esta línea interinstitucional de intercambio de saberes y experiencias y colaboración abierta sobre las trascendentes temáticas consideradas.

sábado, 6 de marzo de 2010

jueves, 11 de febrero de 2010

EMOPCC. Líneas Estratégicas de Adaptación al Cambio Climático en el Ministerio de Obras Públicas (MOP)

Líneas estratégicas de trabajo para elaborar politicas de adaptación al Cambio Climático en el MOP

Grupo de Trabajo MOP para el Pan de Acción Nacional de Cambio Climático[1]

29.01.2010

De acuerdo a las conclusiones preliminares del Grupo de Trabajo MOP para el seguimiento del PDA CC, existen cuatro líneas de trabajo que deberían ser desarrollados: (i) Monitoreo de variables críticas, tales como Comportamiento de glaciares, Crecidas en ríos, Disponibilidad de RRHH en ríos sureños, Nivel medio del mar y Gasto MOP en Gestión, Reparación o Reposición atribuible a daños por clima extremo; (ii) Análisis de episodios históricos para proyectar escenarios futuros de Planificación de Infraestructura; (iii) Reevaluar la forma como se usa la información histórica para el diseño y, (iv) Desarrollo de nuevas metodologías para pronóstico de riesgo por Eventos Extremos y Desastres.

Durante la discusión interna acerca de las tareas encomendadas al MOP por el Plan de Acción, sin embargo surgió una quinta línea, no mencionada en el Plan que, sin embargo, debería ser examinada: la posible contribución de la propia construcción de infraestructura MOP en el incremento de las causas o de los efectos del calentamiento global que estamos experimentando actualmente. La responsabilidad del MOP se concentra, principalmente, en los recursos hídricos y los ecosistemas acuáticos, donde MOP tiene atribuciones considerables.



[1] Integrado por los representantes de sus unidades: Ulises Retamal (DOH); Pedro Rivera (DGA); Gonzalo Barcaza (DGA); Mónica Jorquera (Vialidad); Cristina Contzen (DOP); Luis Henríquez (SOP). Este grupo contó con la colaboración y aportes de las siguientes personas: Pablo Badenier Martínez (DGOP); Miguel Cadenasso Cornejo (DOP); Eduardo Mesina Azocar (DOP); Andrea Osses Vargas (DGA); Mónica Musalem Jara (DGA); Sonia Mena Jara (DGA); Gloria Muñoz Mendoza (DV); Rainer Hauser Molina (DOH); Reinaldo Fuentealba Sanhueza (DOH); Brenda Córdova Thoms (DOH); Carlos Garrido Stappung (DOH).

La coordinación general estuvo a cargo de Juan Escudero Ortúzar (DGOP)

EMOPCC Línea de Trabajo 1. Monitoreo de Variables críticas.

Línea de Trabajo1. Monitoreo de Variables Críticas.

1.1 Comportamiento de glaciares:

La Política de Nacional de Glaciares los considera “ecosistemas frágiles, y que ofrecen valiosos servicios ambientales”. Por esta razón, plantea la necesidad de su preservación y conservación, dadas sus particulares características de regeneración y su fragilidad frente a los nuevos escenarios de cambio climático”. De ellos, la mayor parte están perdiendo superficie y volumen, a tasas que se han acelerado en la última década en forma perceptible.

La pérdida de volumen está asociada al detrimento de los principales “servicios ambientales” que prestan los glaciares a la sociedad humana y a los ecosistemas: (i) ser fuente y reserva de agua para consumo directo de los seres vivos y para abastecer usos productivos, (ii) contribuir a la recarga y regulación de las cuencas. La pérdida de superficie afecta a otros “servicios igualmente importantes: (iii) regulación del clima, (iv) belleza escénica, (v) soporte a actividades turísticas y deportivas. Finalmente, la pérdida de hielos geológicos y las modificaciones en su estructura implican la pérdida de información de importancia científica para entender los procesos de cambio climático. Por lo tanto, no cabe duda que las tendencias observadas implican pérdidas importantes de patrimonio ambiental.

Por otra parte, el conocimiento que se tiene de ellos es muy incompleto y está concentrado en cuatro de ellos, todos ubicados en Chile central.

Por esta razón, la citada Política plantea como primer Objetivo Específico “Conocer y valorar los glaciares chilenos en un contexto y realidad nacional e internacional, mediante la creación de un registro nacional de glaciares y otras prioridades de investigación por definir”. A cargo de esta tarea nominó a la Dirección General de Aguas, la cual, a su vez, estableció para ello la nueva Unidad de Glaciología y Nieves (UGN).

Los aspectos principales del Plan de Trabajo de DGA en estas materias son:

- Completar y actualizar el Inventario Nacional de Glaciares

- Instalar Redes de Monitoreo en cuencas glaciares

- Contratar estudios conducentes a la definición de una estrategia de investigación para el mejoramiento del conocimiento sobre los glaciares chilenos y su comportamiento

- Contribuir a la formulación y ejecución de un Plan Nacional de Acción sobre estas Materias

Todas estas tareas se encuentran en plena ejecución. El Inventario ha incorporado más de mil glaciares a sus registros y debería quedar completo en el curso de 2011. Sumado a esto, se han ido actualizando varias cuencas con inventarios antiguos; se han instalado estaciones hidrometeorológicas y realizado campañas de monitoreo en diversas cuencas glaciares de Chile; se encuentra próximo a su culminación el estudio “Desarrollo de una Estrategia Nacional de Glaciares”, contratado con el CECS, que define las prioridades de investigación en este campo; y el Plan de Acción de Glaciares se encuentra en plena fase de elaboración, bajo la coordinación de CONAMA y con fuerte participación del MOP.

EMOPCC Línea de Trabajo 1 (1.2) Hidrometría y Crecidas.

1.2 Adaptación del monitoreo hidrométrico para captar las consecuencias del Cambio Climático sobre la frecuencia y severidad de las crecidas.

La Red de monitoreo de caudales de la DGA está básicamente orientada a medir caudales medios y frecuentes. Sus instrumentos y estaciones, en la mayoría de los casos, no permiten monitorear en buena forma crecidas y, en forma recurrente, las estaciones mismas resultan severamente dañadas luego de crecidas violentas. Existe sólo un pequeño conjunto de estaciones específicamente diseñadas para registrar crecidas, o que han mostrado capacidad de medirlas en forma consistente.

Diversas consideraciones teóricas planteadas por la literatura internacional, llevan a considerar posible que este fenómeno se acentúe como consecuencia del Cambio Climático.

Dicha expectativa parece ser confirmada por diversos antecedentes nacionales. A pesar de las limitaciones anotadas respecto a la actual red de monitoreo, la información que provee sobre crecidas muestra que, en varios casos recientes, los niveles T200 han sido sobrepasados. En otros casos, se han observado registros considerados anómalos y descartados por los diseñadores de obras MOP, debido a que escapan de las tendencias históricas, decisiones a las que no se ha dado seguimiento. También se registran observaciones de la Dirección de Vialidad realizadas en puentes que han sido diseñados y construidos recientemente y que, a pesar de ello, han sido sobrepasados por crecidas, en circunstancias que el diseño consideró “revanchas” para admitir con holgura la crecida T200.

Por otra parte, se encuentran próximas a ser publicadas las simulaciones del fenómeno de “tormentas cálidas”, encargado a la Universidad de Chile para el Informe ERECC . Este fenómeno, que ha sido identificado como uno de los principales causantes de crecidas destructivas, aumentaría su frecuencia como consecuencia del calentamiento global.

Estos importantes aportes científicos, así como la observación, directa o instrumental de la evolución de las crecidas, deberán ser evaluados para su posible utilización futura con fines de diseño.

El Departamento de Hidrometría (DGA) esta solicitando los recursos necesarios para emprender, en el año 2010 y como parte de los estudios del Plan de modernización de la Red Hidrometeorológica, el estudio “Mejoramiento y Ampliación Red Fluviométrica”, Código BIP 30093676.

Los Términos de Referencia de este estudio, en la versión que fue presentada a MIDEPLAN, coinciden en propósito con los requerimientos aquí discutidos. Sin embargo, no cubre todas las problemáticas imprescindibles para monitorear los cambios en la frecuencia y severidad de las crecidas que han sido pronosticados como consecuencias del Cambio Climático. Dichas materias han sido discutidas con el Departamento de Hidrometría, el que ha aceptado introducirlas como extensiones, siguiendo los lineamientos definidos por este documento. Con el objeto de precisar el alcance de la extensión solicitada, se proponen los siguientes aspectos:

- En el tema de Monitoreo de Crecidas, el objetivo complementario sería la proposición de una red piloto de estaciones especializadas en crecidas, especificando, en lo posible, tecnología, localización, “lay-out” y presupuesto.

Los antecedentes para este estudio incluirían la información sobre los daños históricos a la infraestructura MOP por esta causa y los correspondientes costos para el ministerio. También se contará con las conclusiones del informe ERECC respecto a la evolución esperada de la frecuencia con que se presentan las “tormentas cálidas”, eventos que podrían tener un efecto más poderoso que la tendencia a la disminución general de las precipitaciones.

Los aspectos específicos que se solicita abordar son:

- Selección de un conjunto de estaciones, considerando las tendencias registradas, los daños sufridos por los equipos de medición, los registros de daño y destrucción de obras de infraestructura ribereña, las predicciones ERECC sobre Tormentas Cálidas y la información cualitativa MOP antes mencionada.

- Análisis del equipamiento y el “lay-out” de las estaciones seleccionadas
- Estudio de alternativas tecnológicas
- Estudio de alternativas de ubicación
- Identificación de prioridades para una red de monitoreo especialmente acondicionada para la observación de crecidas potencialmente destructivas
- Proposición de una red piloto de estaciones especializadas en crecidas, especificando tecnología, localización, “lay-out” y presupuesto.
- Se propone también considerar la posibilidad de añadir estaciones destinadas a alimentar sistemas de alerta temprana ante riesgos de crecidas. Existen antecedentes para este tipo de estaciones en la cuenca del Maule, y estos sistemas serían imprescindibles para planificar futuros embalses reguladores de crecidas

Existen antecedentes en esta materia en el estudio “Índices de Riesgo para la Prevención y Mitigación de los Efectos de Temporales en Tiempo Real”, realizado en 2002 por DGA y la Universidad de Chile. DGA cuenta con avances adicionales, desarrollados en colaboración con DMC y ONEMI, en un esfuerzo conjunto para definir embalses reguladores de crecidas. DGA informa sobre la limitación que está significando en este trabajo la resolución vertical de la cartografía disponible en IGM (30 m oficial, 20 m Nasa)

Se recomienda coordinar este estudio con, así como utilizar datos sistematizados por, el estudio “Catastro Georreferenciado de Riesgos y Peligros Naturales en la red vial nacional”, que será realizado durante 2010 por la Dirección de Vialidad,, así como su antecesor en el mismo tema, “Situaciones de Riesgo por Aluviones e Inundaciones”, Unidad de Prevención y Emergencias, SOP, 2003.

EMPOCC Línea de trabajo 1 (1.3) Hidrología y agricultura

1.3 Adaptación del monitoreo fluviométrico e hidrometeorológico para adaptar las redes actuales a las consecuencias del Cambio Climático sobre la distribución geográfica de la agricultura.

Se ha planteado que las condiciones del riego podrían cambiar, como consecuencia del aumento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones en la mayor parte del país. Las consecuencias para la mayor parte de las actuales actividades silvo- agro- pecuarias practicadas en las regiones del Norte y Centro del país serían desfavorables, lo cual sería parcialmente compensado por mejores condiciones para otras actividades de ese sector, que serían menos masivas, pero más rentables, tales como la fruticultura subtropical. Por otra parte, algunas de las actividades actuales se trasladarían a las regiones del Sur del país, cuyas condiciones se harían menos lluviosas, aunque más favorables para la agricultura que hoy se desarrolla en la zona central. Frente a esta situación es razonable esperar que, en el futuro, creada la necesidad, se planteen proyectos de obras de riego en zonas donde hoy es impensado y, por lo mismo, no cuentan con prioridad para efectos de monitoreo. Se vislumbra entonces la necesidad de reforzar el monitoreo, específicamente aquellas zonas, con el objeto de empezar a construir las largas series históricas necesarias para planificar obras hidráulicas.

Tanto CONAMA como el Ministerio de Agricultura han encargado estudios que pretenden construir la siguiente cadena de razonamiento:

- El fenómeno de cambio climático permite prever, con alta certidumbre, que la temperatura del planeta aumentará. Se encuentran disponible modelos globales, que entregan distintas predicciones, dependiendo de los supuestos que se hagan respecto a las tendencias de emisión de Sustancias con Efecto Invernadero.

- El aumento en las temperaturas causará una alteración en los patrones de precipitación. En el caso chileno, esto se traduce en una marcada disminución de las lluvias en la zona comprendida entre lo 30 y los 50 grados de latitud Sur. Las disponibilidades de agua para riego, producción industrial, generación hidroeléctrica e incluso para consumo humano, disminuirán.

- Las mayores temperaturas afectan la productividad de los tipos de cultivos que hoy son practicados en esa zona

- Las mayores temperaturas también implican mayores requerimientos de riego

- Todas estas causas empujarán un desplazamiento hacia el Sur de las actividades más afectadas, especialmente el de algunos cultivos, que ya han sido identificados en forma teórica.

Los pronósticos sobre dichos desplazamiento permitirán, a su vez, identificar las zonas donde es razonable esperar aumentos en los requerimientos de riego y, por lo tanto, de la infraestructura correspondiente. La identificación de esas zonas, a nivel comunal, ha sido comprometida por los autores del estudio ERECC.

Por otra parte, también en este caso, los estudios del Plan de modernización de la Red Hidrometeorológica cubren objetivos enteramente compatibles con los aquí planteados. En este caso, los estudios que el Departamento de Hidrometría ha aceptado ampliar para abarcar las nuevas zonas son: el ya citado “Mejoramiento y Ampliación Red Fluviométrica”, Código BIP 30093676, así como el de “Mejoramiento y Ampliación de la Red Hidrometeorológica”, Código BIP N° 30091896-0.

Se espera de estos estudios que un análisis de las actuales redes de monitoreo hidrométrico conduzca a un diagnóstico sobre su suficiencia para la planificación de eventuales obras hidráulicas destinadas a regar las nuevas zonas identificadas por ERECC.

Así mismo, se espera que la identificación del déficit sea traducida en la proposición de un programa de instalación de redes hidrométricas e hidrometeorológicas, con sus correspondientes especificaciones de tecnología, localización, presupuesto y prioridades.